A pesar de que fuese una de esas noches que se convertirá en un recuerdo que jamás olvidaré, me sigue faltando algo, y me sigo sintiendo vacía. Vacía porqué ya no hay nada que me llene, vacía porqué aquello que me llena está ausente... No está disponible para mí.
domingo, 20 de diciembre de 2009
Escuchando a Beethoven salen estas palabras que marcan paso a paso el tiempo que transcurre. El sonido de las teclas, acompañado del ruido que hace la estufa, forman un ambiente en el cual me gustaría estar submergida media vida. Después de una noche en que pude sentir cómo nunca mi grupo favorito, acompañada de una persona a la que admiro mucho y otra; otra que llegó a ser mi punto de apoyo, pero falló, todo sigue igual. Tan sólo fue un paréntesis.
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